Historia de la música Salsa y su ritmo

En este artículo aprenderás a marcar el ritmo básico de la música Salsa. Pero para ello deberás primero de comprender su origen y su esencia. A través de los años ha existido polémica respecto a lo nosotros denominamos como salsa. Ya que, según palabras del compositor Tito Puente:

La salsa no existe, a lo que ahora llaman salsa es lo que he tocado durante muchos años y esto es, mambo, guaracha, cha cha chá, y guaguancó.

No obstante, por origen la salsa es una mezcla de: el Son la rumba y el Danzón . Es en 1933 que se usa por primera vez un término relacionado con la salsa cuando Ignacio Piñeiro utilizó de título en un son cubano  Échale salsita.

En 1940 el cubano Cheo Marquetti quedó impresionado por las salsas mexicanas. Regresó a su país para nombrar a su futuro grupo musical “Los salseros. Grabando bajo ese nombre varios discos. Viajó a Venezuela con motivo de conciertos. Gracias a esto, las radiodifusoras comenzaron a utilizar el nombre de salsa, para música de origen cubano, o, en el caso de Estados Unidos, para música de origen latina.

No obstante, la salsa sentó cabeza cuando los migrantes portorriqueños, cubanos y dominicanos la transportaron a nueva York.  Adquiriendo así un estilo sumamente particular.

Música salsa

Encontrar el ritmo en la música Sala

Para poder encontrar el ritmo en la salsa es importante que la escuches muchísimo. En un comienzo te costará trabajo encontrar los instrumentos pero, con el tiempo aprenderás a reconocerlos de manera natural.

Cierra los ojos ¡Presta atención a la clave! Es el instrumento principal para marcar el ritmo en la salsa y se divide en rito dos tres o tres dos.

Comienza a contar 1,2,3,4 cada secuencia de clave que escuches. Una vez que te hayas acostumbro completa el conteo: 1,2, 3,4 … 5,6,7,8. Es importante mencionar que en el baile el 4 y el 8 no se marcan por lo que se puede decir que son mudos.

Al final todo es cuestión de práctica y persistencia. Nada es imposible si se practica diario y poco a poco verás cómo te conviertes en un verdadero experto.